CHTULU
Si hablamos de Chtullu, estamos hablando de un verdadero peso pesado del terror cósmico imagínese esto: una criatura ancestral, un dios Primigenio que viene directamente de las profundidades más oscuras del universo. No es un bicho cualquiera, Chtulu es una entidad que va más allá de las profundidades mas oscuras del universo. No es un bicho cualquiera, Chtulu es una entidad que va más alla de nuestra comprensión, un ser de pesadilla con tentáculos que te volvería loco solo con mirarlo.
LA RECETA DE CHTULU:
Si se atreven a mirar la "receta" que Lovecraft garabateó en su códice prohibido, verán que la creación de Chtulu no fue un simple conjuro, sino la destilación de la más pura pesadillas. Él mismo, con pulso tembloroso y la imaginación "algo calenturienta", nos dejó la fórmula para visualizar a esta abominacón:
Primero, tomen la esencia de pulpo: Esa viscosidad alienígena y la capacidad de tentáculos reptantes que se retuercen con una voluntad propiam eso es la base. Luego, inyecten la furia y la majestuosidad escamosa de un dragón, con sus alas rudimentarias, listas para surcar espacios donde la luz no se atreve a brillar. Pero no se detengan ahí, porque el verdadero horror requiere un toque final.
Mezclen todo esto en un en un crisol de oscuridad, la cabeza, nos dice la formula, debe ser viscosa y cubierta de tentáculos, asomandose sobre un cuerpo grotesco y escamoso. Y así, las alas rudimentarias son clave para que se eleven desde las profundidades de la imaginación. Pro lo que realmente hace que este elixir sea potente es el perfil general, la silueta. Es esa forma incomprensible y combinada la que resulta más espantosa, más allá de la suma de sus partes.
Y para rematar esta poción de terror, Lovecraft añade una advertencia final, como un último ingrediente que solo manifesta en la aparicion física: una piel tan viscosa que la simple visión haría que la cordura se escurra entre sus dedos, y un tamaño tan desmesurado que empequeñece montaños y océanos. Pero no se engañen, la inestabilidad de su fuerza. Esta abominación es capaz de cambiar la forma de su cuerpo a voluntad, extender sus extremidades retráctiles y desplegar sus tentaculos a su antojo, una masa orgánica en constante flujo, imposible de comprender.
MONOLOGO DE CHTULU
¿Chtulu? ja. La gente lo llama un dios. Otros, un monstruo. Hay quienes, en su ingenua insolencia, piensan que es solo un cuento. Pero déjenme decirles algo, algo que he visto en los pliegues de la realidad, en los ecos de sueños rotos y en los susurros de la locura: Chtulu no es un dios, chtulu no es un monstruo. Chtulu es la respuesta que nadie quería a una pregunta que nadie debería haber hecho.
Piensen en el miedo. El miedo a la oscuridad, a lo desconocido, a la pérdida. Chtulu es eso, pero a una escala que haría explotar su cerebro como un globo de agua caliente. No es el coco que se esconde bajo la cama; es la cama misma, el cuarto, la casa, el universo entero, esperando el momento de aplastar su frágil existencia.
Lovecraft, el pobre tonto que vislubró por primera vez y nos lo vomtó en esas páginas de Werid Tales, intentó describirlo. Un pulo, un dragón, una caricatura de hombre. ¡Patético! Es como si intentó describir el océano a un pez que solo ha conocido una pecera. Chtulu es la distorsión perfecta, una pesadilla hecha de carne viscosa y tentaculos que se contorsionan con una inteligencia alienígena, un tamaño que devora horizontes y alas que no están hechas para volar en nuestra atmósfera.
Y la piel, oh, la piel... viscosa. No como el barro o la sangre. Más bien como la misma repulsión, condensada en una masa palpante que no se adhiere a ninguna ley natural que conozcas. Y no tiene una forma fija, no. Es la maleabilidad del horror puro. Puede estirar sus miembros, retraer sus tentáculos, cambiar a voluntad como una pesadilla que se adapta para encontrar el camino más corto a tu cordura.
Dicen que duerme, ¿saben? En R'lyeh, esa ciudad ciclópea sumergida en las profundidades abisales del Pacífico. Duerme y sueña. Y lo que un ser como Cthulhu sueña... eso es lo que verdaderamente debería quitarles el aliento. Sus sueños se filtran, se arrastran, se insinúan en nuestras mentes más sensibles, en los artistas, en los locos, en aquellos que abren una rendija a lo incomprensible. Esos sueños son la semilla de la locura que algún día florecerá en la aniquilación de todo lo que valoramos.
No lo busquen. No lo entiendan. No lo nombren en voz alta si no tienen que hacerlo. Porque Cthulhu no es algo a lo que te enfrentas; es la revelación de tu propia insignificancia cósmica, el abismo que te devuelve la mirada. Y una vez que lo has vislumbrado, aunque solo sea en un sueño o en un relato, una parte de ti se ha ido para siempre, arrancada por las garras de la verdad.
Descripcion de chtulu segun mitologia
Sus tentáculos, viscosos y retorcidos, no son solo apéndices; son extensiones de una pesadilla que brotan de su cabeza de cefalópodo, alargándose y construyendose a voluntad. Cada uno gotea una baba repugnante y no-terrenal, una sustancia que rezuma el horror de su propia existencia. Es la esencia de la repulsión, manifestada en un limo verdoso y brillante..
Uy, pero si todo está dentro de un libro ¿verdad? ¡No existe!

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